lunes, 22 de abril de 2013

Palabras


Palabras. Eso es lo que hemos perdido. Las palabras.Ahora sólo hay ruidos, pero no palabras.Ahora sólo hay gente que habla, pero que no dice nada.Palabras vacías, huecas, sin alma.Hubo algún soñador que intentó cambiar el mundo con ellas, pero el ruido de las armas tapó su voz.Y ya tan sólo queda un mundo vacío, un mundo sin sentimientos ni reflexiones; solamente tenemos algo que sólo sirve para hacernos sufrir.Y yo sin las palabras, sin el poder que éstas ejercen, sin la belleza que transmiten; no soy nada. Sin palabras soy como una página en blanco, soy como un artista sin pincel, como un pájaro sin alas, como un cantante sin voz, como un soñador sin sueños. No soy nada.“No renuncies al poder de las palabras, si renuncias a él, perderás muchas cosas”

lunes, 9 de abril de 2012

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Déjame volver a caer, pero sólo si luego vienes a socorrerme. Échame, tan sólo si después me volverás a dejar pasar. Olvídame si más tarde no me puedas sacar de tu mente.

domingo, 8 de abril de 2012

Llorando bajo la lluvia

El eco de una pisada en un callejón sin gente. Eso era todo lo que podía escuchar. Mis manos temblorosas me tapaban la cara. Tenía los ojos rojos, tristes y húmedos de llorar. Nada podía esperar. Multitud de cosas se me pasaban por la mente, pensamientos que sólo hacían que mi miedo incrementara.  Y ahí estaba yo, aterrada, sola, en medio de ningún lugar. De pronto noté una brisa fría, muy fría. Me quité las manos de la cara, me sequé las lágrimas con la manga de la chaqueta y me levanté. Sin saber el motivo por el que lo hice, pero me puse en pie. Miré hacia todos lados, con la mirada perdida. No había nada que observar en aquel lugar.
El cielo estaba tapado con grises nubes que anunciaban tormenta. Y como se esperaba empezó a llover. Al principio me quedé quieta, dejé que las gotas de lluvia golpearan mi rostro; que escurrieran por él hasta caer. Pero cada vez llovía con más fuerza, más y más. Entonces corrí, corrí con toda mi alma. Nada me podía detener. Mis pies golpeaban el suelo repleto de agua, haciendo salpicar todo alrededor. No podía parar, aunque ya no recordaba de qué huía. Quizá era el miedo a estar sola. O el temor de no poder encontrarme. Pero por mucho que lo hiciera, por mucho que caminara ese temor o miedo, o como quieras llamarlo me perseguía, siempre me perseguía. 

lunes, 2 de abril de 2012

Sin aire

El tacto de una lágrima deslizándose sobre una cara cansada de esperar. Las palabras ahogadas entre el murmullo. Los intensos latidos de un corazón enamorado.Sentimientos de culpa, de rabia, de pena.Caricias perdidas, distantes, austeras.Sonrisas alegres, vacías, serenas.Y todo escondido, ocultado entre rostros que no dicen nada. Bocetos inertes de cosas tan caras. Felices recuerdos se cruzan sin más, y nosotros tan sólo los dejamos pasar. Viajes con amigos, viejos conocidos. Y un tierno lugar al que nunca has ido. Sucios trastos viejos en cajas de cartón  amontonadas, viendo pasar los años, y sin decir nada. 

domingo, 1 de abril de 2012

El invierno


 Es blanco, todo es blanco. Las noches frías, oscuras, cerradas. Los días cortos, son tristes. Ya es el final del camino, la senda está ocultada por la nieve, las ilusiones se sepultan bajo ella. Los árboles están secos, el aire es frío, y todo está congelado. Todo se paraliza, se petrifica. Llega el anochecer y el día se apaga. Llega la oscuridad.

El otoño


Las hojas caen, secas, muertas. Todo se deshace, todo se pierde. Sólo queda el cuerpo esquelético de los árboles. El tono azul apagado del cielo. El canto ahogado de los pájaros. 
La lluvia cae todas las tardes sobre el suelo. Caminos desiertos, sólo se oye el sonido del viento, se oye como mece los árboles, y las pocas hojas que le quedaban caen al suelo; sólo algunas, de colores pálidos resisten en pie. Y esas sendas in transitadas, sin huellas que observar, sin pisadas que borrar, desaparecen. Todo desaparece.

sábado, 31 de marzo de 2012

Los sueños

¿Que pasaría, si todo tu vida no fuera nada más que un sueño?
Todos los momentos vividos, todas  las personas que has conocido; amigos, enemigos, familiares o simplemente gente que te cruzabas por la calle y que no volviste a ver. ¿Qué pasaría si todo eso jamás hubiera existido de verdad? ¿Qué ocurriría si sólo existiese en tu imaginación?
Y como en algunas películas, que sale una escena y todo parece tan real; las casas, la gente, los diálogos entre ellos. Pero de repente, el protagonista se despierta, y todo lo que había creído que era su vida en un momento concreto, se disipa, y sólo queda él, confundido entre la realidad y lo ficticio.
Entonces imaginémoslo así, toda tu vida, has estado creyendo que lo que vivías era lo real, pero ¿y si lo “real” era otra cosa? ¿Como sabemos si estamos en lo correcto, o estamos soñando? Porque cuando soñamos, todo nos parece de verdad, nos creemos que eso es la realidad, es nuestra vida.
Quizá, todo esto sea un sueño, puede que sea un sueño de muchos, o sólo y exclusivamente tuyo. Puede que tú hayas inventado toda una vida, y aunque parezca imposible, la imaginación y la capacidad de soñar no tiene límites.
O tal vez, a lo largo de la vida has vivido soñando, un largo sueño, del que no te despiertas hasta que mueres, y sólo ahí, cuando tus ojos se apagan y no vuelven a brillar otra vez más, sólo ahí, cuando la gente a la que querías llora por ti, es ahí una vez más cuando este sueño, un sueño llamado “vida”, se acaba y deja paso a otro. Uno como tú quieras imaginarlo.
Al fin y al cabo, tu vida es un sueño, y hay veces en los sueños, que tienes el poder de cambiar las cosas, de decidir lo que quieres hacer. Por lo tanto, vive tu vida como si fuera un sueño, haz lo que quieras en el instante que te apetezca.