domingo, 1 de abril de 2012

El otoño


Las hojas caen, secas, muertas. Todo se deshace, todo se pierde. Sólo queda el cuerpo esquelético de los árboles. El tono azul apagado del cielo. El canto ahogado de los pájaros. 
La lluvia cae todas las tardes sobre el suelo. Caminos desiertos, sólo se oye el sonido del viento, se oye como mece los árboles, y las pocas hojas que le quedaban caen al suelo; sólo algunas, de colores pálidos resisten en pie. Y esas sendas in transitadas, sin huellas que observar, sin pisadas que borrar, desaparecen. Todo desaparece.

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