lunes, 9 de abril de 2012

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Déjame volver a caer, pero sólo si luego vienes a socorrerme. Échame, tan sólo si después me volverás a dejar pasar. Olvídame si más tarde no me puedas sacar de tu mente.

domingo, 8 de abril de 2012

Llorando bajo la lluvia

El eco de una pisada en un callejón sin gente. Eso era todo lo que podía escuchar. Mis manos temblorosas me tapaban la cara. Tenía los ojos rojos, tristes y húmedos de llorar. Nada podía esperar. Multitud de cosas se me pasaban por la mente, pensamientos que sólo hacían que mi miedo incrementara.  Y ahí estaba yo, aterrada, sola, en medio de ningún lugar. De pronto noté una brisa fría, muy fría. Me quité las manos de la cara, me sequé las lágrimas con la manga de la chaqueta y me levanté. Sin saber el motivo por el que lo hice, pero me puse en pie. Miré hacia todos lados, con la mirada perdida. No había nada que observar en aquel lugar.
El cielo estaba tapado con grises nubes que anunciaban tormenta. Y como se esperaba empezó a llover. Al principio me quedé quieta, dejé que las gotas de lluvia golpearan mi rostro; que escurrieran por él hasta caer. Pero cada vez llovía con más fuerza, más y más. Entonces corrí, corrí con toda mi alma. Nada me podía detener. Mis pies golpeaban el suelo repleto de agua, haciendo salpicar todo alrededor. No podía parar, aunque ya no recordaba de qué huía. Quizá era el miedo a estar sola. O el temor de no poder encontrarme. Pero por mucho que lo hiciera, por mucho que caminara ese temor o miedo, o como quieras llamarlo me perseguía, siempre me perseguía. 

lunes, 2 de abril de 2012

Sin aire

El tacto de una lágrima deslizándose sobre una cara cansada de esperar. Las palabras ahogadas entre el murmullo. Los intensos latidos de un corazón enamorado.Sentimientos de culpa, de rabia, de pena.Caricias perdidas, distantes, austeras.Sonrisas alegres, vacías, serenas.Y todo escondido, ocultado entre rostros que no dicen nada. Bocetos inertes de cosas tan caras. Felices recuerdos se cruzan sin más, y nosotros tan sólo los dejamos pasar. Viajes con amigos, viejos conocidos. Y un tierno lugar al que nunca has ido. Sucios trastos viejos en cajas de cartón  amontonadas, viendo pasar los años, y sin decir nada. 

domingo, 1 de abril de 2012

El invierno


 Es blanco, todo es blanco. Las noches frías, oscuras, cerradas. Los días cortos, son tristes. Ya es el final del camino, la senda está ocultada por la nieve, las ilusiones se sepultan bajo ella. Los árboles están secos, el aire es frío, y todo está congelado. Todo se paraliza, se petrifica. Llega el anochecer y el día se apaga. Llega la oscuridad.

El otoño


Las hojas caen, secas, muertas. Todo se deshace, todo se pierde. Sólo queda el cuerpo esquelético de los árboles. El tono azul apagado del cielo. El canto ahogado de los pájaros. 
La lluvia cae todas las tardes sobre el suelo. Caminos desiertos, sólo se oye el sonido del viento, se oye como mece los árboles, y las pocas hojas que le quedaban caen al suelo; sólo algunas, de colores pálidos resisten en pie. Y esas sendas in transitadas, sin huellas que observar, sin pisadas que borrar, desaparecen. Todo desaparece.